Fraude en la logística: un riesgo creciente para la cadena de suministro - Uno Logística

Fraude en la logística: un riesgo creciente para la cadena de suministro

Artículo de Equipo Howden

La cadena logística actual se caracteriza por una intensa digitalización, una subcontratación en múltiples eslabones y decisiones operativas en tiempo real. Ese entorno crea un campo ideal para malversaciones, estafas por ingeniería social y suplantaciones de identidad que no siempre quedan cubiertas por pólizas de seguro tradicionales -como las de transportes, daños materiales o ciber y que pueden impactar al balance financiero, la reputación corporativa y la continuidad del negocio.

La experiencia en este mercado nos muestra que muchas compañías siguen subestimando la probabilidad y severidad del fraude, a pesar del aumento sostenido en el número e importe de las reclamaciones. A ello, se suman las nuevas amenazas como deepfakes de voz y vídeo para manipular órdenes y pagos.

¿Qué tipologías de fraude presentan mayor exposición en transporte?

Fraude interno

El fraude interno incluye el desvío de activos, malversación, falsificación documental o abuso de confianza derivados de incumplimiento o fallos en el diseño de procedimientos más que de perfiles deshonestos aislados. Son especialmente frecuentes en situaciones de control interno insuficiente, segregación de responsabilidades mal diseñada o incompleta o conciliaciones contables tardías.

 Fraude externo e ingeniería social

Engloba prácticas como el “fraude del CEO”, suplantaciones de identidad y órdenes falsas de pago/entrega. Aquí el delincuente se hace pasar por un directivo, proveedor o intermediario y aprovecha la confianza del proceso para desviar dinero o mercancía sin forzar sistemas. Estas pérdidas no encajan siempre en pólizas ciber si no hay ataque digital propiamente dicho, ya que generalmente se trata simplemente de un email con instrucciones de pago.

Caso específico del sector: suplantación de intermediarios para desviar cargas

Estamos experimentando una creciente modalidad de fraude en el transporte. Delincuentes replican datos de empresas reales (nombre, logotipo, dirección) con ligeros cambios en email o teléfono, captan una carga en plataforma digital o bolsa de cargas, formalizan contrato y subcontratan a un transportista legítimo que retira la mercancía con documentación correcta; acto seguido cambian el destino de entrega para hacer desaparecer la carga. Pese a ser víctima, el transportista puede acabar respondiendo por el valor total de la mercancía.

Nuestras recomendaciones

Hemos reunido las principales recomendaciones de los expertos en fraude, especialmente orientadas para cargadores, operadores y transportistas

  1. Instaura una verificación reforzada de identidad de intermediarios:  números de contacto y contrachequeo con fuentes independientes.
  2. Revisa dominios y números: busca alteraciones mínimas (ej.: “-logistics.com” vs “-logistic.com” ;“com” vs “co”).
  3. No ejecutes cambios de destino sin doble validación de cambios vía canales distintos (teléfono corporativo y portal autenticado).
  4. Entrena a mandos y personal de tráfico para ser proactivos ante indicios de ingeniería social y respuesta inmediata.
  5. Simula incidentes de desvío de carga y de orden falsa de entrega/pago.
  6. Alerta temprana al sector: comunica presuntos fraudes a autoridades y asociaciones territoriales.

Impactos del fraude:

¿Qué cubre el seguro de fraude o crime?

El seguro de fraude (crime) es la herramienta específica para transferir pérdidas por malversación y estafa, incluyendo falsificación, abuso de confianza, fraude electrónico e ingeniería social, así como ciertos gastos forenses o de investigación.

 Es clave distinguirlo de:

El fraude en logística ya no es un incidente excepcional para convertirse en un riesgo operativo recurrente. La combinación de controles internos robustos y un seguro específico de fraude (crime) permite reducir drásticamente el coste total de estos eventos y protege tanto la continuidad del negocio como su reputación.

En un escenario cada vez más complejo, en el que la rotación de empleados es creciente, el contacto tradicional con los interlocutores en muchos casos es inexistente, y las suplantaciones son más verosímiles, no tomar decisiones es, es en sí mismo, una decisión de riesgo. Y no solo para la empresa, sino también para sus directivos.

Para más información: Howden

Equipo Howden 2025