- Los operadores logísticos piden una profunda modernización de los sistemas aduaneros, con procesos digitalizados e integrados, ventanilla única europea, refuerzo de medios en aduanas e igualdad de criterios entre Estados miembros
- Cada día entran en la Unión Europea 12 millones de paquetes low-cost
- El sector advierte del riesgo de costes administrativos desproporcionados, fricciones para el consumidor y disrupciones operativas
- La medida, que entra en vigor este miércoles, 1 de julio, introduce un recargo fijo por categoría arancelaria en envíos inferiores a 150 euros procedentes de terceros países
Madrid, 01 de julio de 2026. El sector logístico advierte de que la aplicación de la nueva tasa de 3 euros por categoría arancelaria en envíos inferiores a 150 euros, que la Unión Europea comenzará a aplicar este 1 de julio, “requerirá una implantación armonizada en toda la UE y una profunda modernización de los sistemas aduaneros para evitar disrupciones en el comercio electrónico internacional”.
Así lo ha señalado el presidente de la patronal UNO, Francisco Aranda, quien ha subrayado que considera imprescindible que la aplicación de la medida “vaya acompañada de una profunda modernización de los sistemas aduaneros”. Por ello, reclama la automatización integral de los procesos mediante sistemas digitalizados e integrados entre plataformas de ecommerce y autoridades aduaneras, así como la simplificación de la clasificación arancelaria para reducir la intervención manual y evitar cuellos de botella.
La patronal considera igualmente prioritario reforzar con urgencia los recursos humanos y tecnológicos de las aduanas para hacer frente al extraordinario volumen de mercancías que recibe cada día la UE, con más capacidad operativa, sistemas informáticos más ágiles, mayor automatización y un refuerzo de las infraestructuras en aeropuertos y centros logísticos. Los operadores creen que las aduanas actuales no están preparadas para el volumen. De hecho, según sus datos, en la UE entran alrededor de 4.600 millones de paquetes low-cost al año, unos 12 millones diarios.
Asimismo, reclama una auténtica ventanilla única europea e igualdad de criterios en todos los Estados miembros. «No podemos permitir que cada país interprete la norma de manera diferente porque eso provocaría desvíos de tráfico, desigualdad competitiva entre hubs logísticos y pérdida de eficiencia para toda la cadena de suministro», ha señalado Aranda.
La patronal insiste también en la necesidad de evitar que la aplicación de la tasa genere costes administrativos desproporcionados o fricciones en la experiencia del consumidor, garantizando su integración transparente en el proceso de compra online. Además, defiende la necesidad de un periodo transitorio suficiente que permita adaptar de forma progresiva los sistemas tecnológicos y operativos de todos los operadores implicados, acompañado de pruebas piloto y criterios de flexibilidad durante la fase inicial de implantación.
A ello, ha proseguido Aranda, “se suma la importancia de reforzar los controles frente a la infravaloración de mercancías, las falsificaciones y otras prácticas fraudulentas, así como de incentivar el desarrollo de infraestructuras logísticas y centros de fulfillment dentro de la UE, con el objetivo de consolidar un modelo de comercio electrónico más competitivo, eficiente y sostenible”.
Impacto logístico
Aranda ha explicado que “la nueva tasa supondrá un cambio estructural en el comercio electrónico internacional de bajo coste, con impacto directo tanto en precios como en la operativa logística”. En su opinión, “la medida responde a un intento de la UE por mejorar el funcionamiento del comercio electrónico global, aunque su impacto dependerá de una implantación homogénea y técnicamente viable”.
UNO subraya que el efecto más inmediato será el encarecimiento de millones de compras de pequeño importe, especialmente en plataformas de comercio electrónico extracomunitarias. «En los productos de bajo valor, cualquier coste fijo tiene un efecto desproporcionado sobre el precio final», ha explicado Aranda, quien pone como ejemplo una funda de móvil de 2 euros que, tras la aplicación de la tasa, experimentará un incremento del 150 %. Además, en los pedidos que incluyan varias categorías arancelarias, el recargo será acumulativo, elevando aún más el coste final. «Es previsible una reducción de las compras impulsivas, una caída de los pedidos unitarios y una mayor consolidación de envíos», ha añadido.
La patronal considera que este cambio de escenario acelerará una reconfiguración de las estrategias comerciales de las grandes plataformas extracomunitarias, con menor agresividad promocional, subida progresiva de precios y mayor uso de almacenes en la UE, donde España tiene mucho que decir.
Este nuevo equilibrio también abrirá oportunidades para empresas europeas de retail, marketplaces y operadores logísticos con infraestructura en la UE, especialmente en segmentos como la moda, los accesorios, el hogar, la electrónica de consumo o la cosmética de bajo coste. Asimismo, contribuirá a impulsar los servicios de fulfillment, la logística contractual y el transporte terrestre intraeuropeo.
En palabras de Aranda, “la medida tendrá también un impacto directo en la operativa logística”. Al calcularse el recargo por categorías arancelarias, aumentará de forma significativa la complejidad en la gestión aduanera, obligando a reforzar los procesos de clasificación, documentación, automatización y tratamiento de datos. “El verdadero reto no son los 3 euros del recargo, sino la capacidad del sistema para absorber millones de nuevas declaraciones sin generar retrasos, cuellos de botella ni saturaciones en la cadena logística”, ha señalado.
Como consecuencia de esta mayor complejidad operativa, los flujos logísticos internacionales tenderán a reorganizarse hacia modelos más centralizados. Ganarán peso los hubs europeos, aumentará el almacenamiento intracomunitario y se reducirá el envío individual directo desde origen. “Además, este cambio favorecerá el desarrollo de infraestructuras en países como España, Países Bajos, Bélgica, Polonia o Alemania”, ha indicado Aranda.
“Europa busca ordenar el crecimiento del comercio electrónico internacional, pero el éxito de la reforma dependerá de que la regulación sea homogénea, digital y capaz de gestionar con eficiencia un volumen sin precedentes de operaciones comerciales. De lo contrario, el problema dejará de estar en el comercio electrónico y pasará a estar en la logística”, ha concluido Aranda.
Sobre UNO Logística
UNO es la organización empresarial de los operadores de logística y transporte, un sector que representa el 8% del PIB. Este ámbito de actividad gestiona más de 500 millones de envíos anuales, lo que supone 5 millones de toneladas al año, y da empleo a más de un millón de trabajadores. UNO agrupa a las empresas que diseñan, organizan, gestionan y controlan los procesos de una o varias fases de la cadena de suministro.
