Cómo convertir la evaluación de riesgos en una herramienta útil
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Cómo convertir la evaluación de riesgos en una herramienta útil

Cómo convertir la evaluación de riesgos en una herramienta útil

La evaluación de riesgos es uno de los pilares fundamentales de la prevención de riesgos laborales al encontrarse en el centro de cualquier sistema de seguridad y salud laboral. En logística y transporte, esta obligación preventiva adquiere una relevancia aún mayor debido a la naturaleza de su actividad, caracterizada por entornos dinámicos, una elevada presión operativa, la interacción constante entre personas y equipos, y la presencia de riesgos significativos.

Sin embargo, en muchas organizaciones sigue existiendo una desconexión entre el documento y la realidad de la actividad del centro evaluado. El problema no es la herramienta, sino cómo se utiliza. Precisamente por eso, una evaluación de riesgos bien elaborada no solo cumple con la normativa, sino que también ayuda a tomar mejores decisiones, priorizar recursos y evitar accidentes.

¿Qué normativa regula la evaluación de riesgos en España?

Las principales referencias normativas que regulan la documentación básica a nivel preventivo, incluyendo la evaluación de riesgos, son:

Ley 31/1995, de 8 de noviembre, de Prevención de
Riesgos Laborales.
Real Decreto 39/1997, de 17 de enero, por el que
se aprueba el Reglamento de los Servicios de
Prevención.

La evaluación de riesgos constituye uno de los instrumentos esenciales para la gestión y aplicación del plan de prevención de riesgos laborales, junto con la planificación de la actividad preventiva. Dicha normativa establece la obligación de evaluar los riesgos y planificar las medidas preventivas necesarias en los centros de trabajo de las empresas.

No obstante, a la hora de abordar este proceso, no solo es importante atender a las exigencias legales, sino también definir un enfoque adecuado del proceso de evaluación, dado que este condiciona tanto la calidad técnica de la documentación preventiva como la eficacia de las medidas implantadas.

¿Qué es la evaluación de riesgos?

Conforme al artículo 3 del Reglamento de los Servicios de Prevención, la evaluación de los riesgos laborales es el proceso mediante el que se estima la magnitud de los riesgos que no han podido evitarse, obteniendo la información necesaria para que el empresario adopte las medidas preventivas oportunas y determine, en su caso, cuáles son las más adecuadas.

Este proceso consta de las siguientes fases:

Identificación de los riesgos

Determinar cuáles son los riesgos existentes en función de la descripción y observación del puesto

Análisis de los riesgos

Examinar la probabilidad y las consecuencias, teniendo en cuenta peligrosidad, frecuencia, número trabajadores…

Valoración de los riesgos

Dar un valor a cada riesgo: Tolerable, grave, moderado

Eliminación o control de los riesgos

Definir medidas de prevención y/o protección

¿Qué áreas de mejora se identifican con mayor frecuencia?

Habitualmente, el valor preventivo de las evaluaciones de riesgos se reduce debido a deficiencias en su enfoque, desarrollo o implantación.

En la siguiente tabla, se muestran los enfoques que pueden mejorarse en relación con el proceso de evaluación de riesgos en las empresas de logística y transporte:

Aspectos de mejora
Uso de plantillas genéricas que no reflejan la actividad real.
Falta de revisión después de producirse cambios en las condiciones de trabajo.
Información muy teoría y de difícil aplicación práctica.
Medidas propuestas poco realistas o muy genéricas que no se implementan.
Escasa participación de los trabajadores en el proceso de evaluación.
No suelen considerarse las épocas y/o tareas con picos de actividad.
Incompleta coordinación con transportistas, empresas subcontratadas y personal externalizado (ETT, por ejemplo)
Falta de análisis de incidentes y consideración de datos analizados para mejora de procesos.

¿Cuáles son las claves para que funcione?

En la práctica, para que la evaluación de riesgos sea lo más útil posible ha de reunir una serie de requisitos:

Requisitos
Ser dinámica y adaptarse a los cambios de las empresas
(automatización, picos de demanda, adquisición de equipos, etc).
Basarse en el trabajo real existente en el centro de trabajo.
Priorizar los riesgos más importantes.
Proponer medidas viables y aplicables.
Integrarse en la operativa diaria.

¿Cómo se debe enfocar la evaluación de riesgos?

Para los responsables de la Seguridad y la Salud en el trabajo, la evaluación de riesgos no debería tratarse únicamente de un documento más, sino como una herramienta estratégica de gestión preventiva.

En los casos en los que este proceso de evaluación se concibe únicamente como un documento más dentro del sistema preventivo, puede generarse una falsa sensación de control y seguridad. Sin embargo, cuando se aborda de manera adecuada:

1
Permite anticiparse a los posibles problemas.
➜
2
Protege más eficazmente la seguridad y la salud de los trabajadores.
➜
3
Mejora la eficiencia operativa.
➜
4
Promueve la mejora continua.
Como conclusión:
Una evaluación de riesgos debería estar presente en cada decisión operativa, en cada cambio de proceso y en cada acción preventiva.

*El Instituto Regional de Seguridad y Salud en el Trabajo colabora en la elaboración de este material en el marco del VII Plan Director de Prevención de Riesgos Laborales de la Comunidad de Madrid 2025-2028 y no se hace responsable de los contenidos del mismo ni de las valoraciones e interpretaciones de sus autores. El material elaborado recoge exclusivamente la opinión de su autor como manifestación de su derecho de libertad de expresión.

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